Fernando Savater y los best-sellers
Adjunto un artículo de Fernando Savater que apareció en El País hace unos días. En el mismo el autor reflexiona sobre el fenómeno best-seller, e intenta comprender cómo llegan unos libros a convertirse en best-seller, y que tienen en común los libros que alcanzan este status. Savater se fija en el caso de la trilogía Millenium, de Stieg Larsson, y me llamó mucho la atención la siguiente frase: “Los libros de Larsson tienen tramas interesantes -es decir, son cuentos de hadas modernos- pero además son larguísimos. El segundo tiene al comienzo por lo menos cien páginas que parecen un catálogo de Ikea y mucho, muchísimo relleno”. No he leído todavía ningun libro de esta trilogía, aunque estoy convencido de que en cuanto empiece con el primero no pararé de leer hasta terminarlo, como me ha pasado, por ejemplo, con El código da Vinci, La catedral del mar, o El último Catón. Y estoy completamente de acuerdo con Savater: me asombra que en los tiempos en los que vivimos, los éxitos de venta a nivel mundial (Millenium, Harry Potter, Stephanie Meyers, etc…), sean unos libros tan voluminosos, no consigo encontrar ninguna explicación para este fenómeno.
Link: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Cuidado/elpepicul/20090623elpepicul_4/Tes
La hermandad de la buena suerte, de Fernando Savater, ya está disponible en Libraria Trasto.
“El último Catón”, de Matilde Asensi, en trasto.ro
Ya tenemos disponible en Libraria Trasto la obra más famosa de la escritora española Matilde Asensi. “El último Catón” es una novela de aventuras en el que los tres personajes principales tienen que superar una serie de pruebas en búsqueda de la Vera Cruz, la cruz en la que murió Jesús.
Extracto de la obra, p. 87:
“Salimos directamente de la salita a la calle por una puertecilla y allí, justo delante de nosotros, nos esperaba una de esas limusinas de color negro y matrícula SCV (Stato della Citta del Vaticano) que poseen todos los cardenales para su uso personal, y a las que los romanos, que son gentes muy socarronas, han cambiado el significado por Si Cristo Vedesse… (Si Cristo lo Viese). Algo muy grave debía de ahber ocurrido, me dije entrando en el vehículo y tomando asiento junto al cardenal, no sólo porque me habían tenido todo el día cruzando el cielo europeo de un lado a otro, sino porque habían enviado al mismísimo presidente de la Confederación Episcopal Italiana a recogerme al aeropuerto (como si para recoger a la sirvienta se presentara el señor conde en persona)”.