España y sus escritores
Permítanme que haga una regresión a un tema que, aunque no me gusta mucho hablar sobre él, me parece incontornable, y por la tanto, nos vemos obligados a caer en la trampa. Sobre todo, si álguien expresa con palabras certeras lo que uno no acertó a decir. Me refiero al tema que expusimos hace unas pocas semanas sobre el trato injusto que, desde mi punto de vista, las autoridades españolas brindan a los escritores. Y en este sentido, el escritor Javier Reverte lo ilustra muy bien en un reciente artículo, que cito a continuación:
”Si Inglaterra ama a sus soldados, Francia a sus cocineros, Italia a sus tenores, Estados Unidos a sus actores y España a sus mártires, Irlanda ama a sus creadores y, en particular, a los escritores (…) Cervantes fue encarcelado, Larra se pegó un tiro, Ganivet se arrojó a un lago de aguas frías, Lorca y Muñoz Seca murieron fusilados y cientos de creadores han vivido, a lo largo de nuestra tremebunda historia, la pena honda del exilio. Nuestros políticos nunca nos han querido ni ayudado y les interesan, más que nuestras palabras, nuestras firmas en tiempos de elecciones. El resto del año sólo existen aquellos escritores y artistas que decoran los salones de los poderosos”.