Sobre el optimismo
Decía alguien que existen tres tipos de optimistas, en función del país del que provienen: por un lado, los más optimistas hasta hace poco eran los estadounidenses, una vez que el 78% de la población afirmaba que en un futuro cercano las cosas iban a ir mejor que en el presente.
En el otro extremo están los japoneses, para los cuales el pesimismo es un signo de sabiduría. Y entre los dos extremos está “la vía china hacia el optimismo“, que hace que los chinos se muestren cautos cuando las cosas van bien y esperen un cambio favorable cuando las cosas van mal.
Cuando se habla de emprendedores incansablemente optimistas, se suele citar a Thomas Edison, que quemó decenas de miles de bombillas hasta que consiguió que se hiciera luz. Un discípulo le preguntó: “Maestro, ¿cómo es que después de tantos fallos y errores usted siempre sigue adelante?”. Respuesta: “¿Fallos y errores? No conozco estas palabras. Sólo puedo decirte que ahora tengo 912 fórmulas de cómo no hacer una bombilla”.