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Blog Trasto: Premio Nobel de Literatura

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Propuestas españolas para el Nobel de Literatura 2010

January 12, 2010 at 7:03 pm

La Sociedad General de Autores de España (SGAE), ha hecho llegar a la Academia Sueca una pequeña lista con los escritores en español que considera merecedores del Premio Nobel de Literatura. Al parecer, se trata de una maniobra recurrente, ya que sólo se produce un cambio respecto al año anterior: el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal sustituye a Francisco Ayala, fallecido a finales de 2009 y por lo tanto, descartado para recibir el galardón. Los otros dos nombres presentados por la SGAE se repiten con respecto al año pasado: el argentino Ernesto Sábato, y el español Miguel Delibes.

Dos novedades, un extracto y una lectura

December 4, 2009 at 3:43 pm

Acabo de subir a la web dos títulos más, que podéis encontrar en la sección de novedades. Uno es “Poeta en Nueva York“, una de las más celebradas obras de Federico García Lorca, escrita en el periodo en el que el poeta vivió en esta ciudad. La otra es “Mi país inventado“, de Isabel Allende, también subtitulada “un paseo nostálgico por Chile”. La novela empieza con las siguientes líneas:

“Nací en medio de la humareda y la mortandad de la Segunda Guerra Mundial y la mayor parte de mi juventud transcurrió esperando que el planeta volara en pedazos cuando álguien apretara distraidamente un botón y se dispararan las bombas atómicas. Nadie esperaba vivir muy largo: andábamos apurados tragándonos cada momento antes de que nos sorprendiera el apocalipsis, de modo que no había tiempo para examinar el propio ombligo y tomar notas, como se usa ahora. Además crecí en Santiago de Chile, donde cualquier tendencia natural hacia la autocontemplación es cercenada en capullo…”

Y para concluir, he podido por fin hincarle el diente a Tierras Bajas, de Herta Muller, la Nobel de Literatura de este año que se despide. Y aunque me ha gustado este colección de relatos, sobre todo el que da nombre a la obra, que es de lejos el más extenso, me ha decepcionado un poco la falta de referencias al contexto social y político de la época: el libro está escrito de tal manera que podían ser las memorias de una niña que creció en una aldea gallega, pongamos por caso. Las únicas referencias que permiten situar la acción en Rumania es cuando se habla de dinero (los billetes de cien lei), o alguna breve referencia al Banato, y poco más. En definitiva, me ha parecido un libro muy bien escrito, con un estilo muy personal, que oscila desde un tono a veces muy deprimente hasta partes muy sarcásticas (como ejemplo de esto último, léase el relato “Mi familia”), y lo considero una carta de presentación muy convincente, para adentrarme en el resto de la obra de esta escritora.

Sobre el Premio Nobel y los autores desconocidos

October 24, 2009 at 5:57 pm

El siguiente artículo lo escribió Eduardo García Aguilar a raíz del Premio Nobel 2009, que recayó sobre la escritora alemana de origen rumano Herta Müller, y dice lo siguiente:

“Es muy saludable para el arte cuando el premio Nobel de literatura es otorgado de manera acertada a escritores desconocidos como Herta Müller, Gao Xingjian, Wyzlaba Symborszka, Wole Soyinka o Imre Kertesz, surgidos del margen, lejos de las esferas del poder, el marketing, el arribismo y la representación.

La literatura por estos tiempos se ha vuelto un desfile de marketing y los escritores en general son hoy sólo productos de algún monopolio editorial mundial capaz de convertir a un asno o a un jabalí en genio literario, a punta de publicidad e intoxicación de periodistas en las secciones culturales y de críticos acríticos en las universidades.

En este caso, el premio Nobel de Literatura 2009 fue dado a una autora de mi generación, nacida el mismo año que murió Stalin y cuyos primeros libros fueron publicados a comienzos de los años 80 en Rumania, país de la esfera soviética dominado por la dictadura comunista, bajo la imagen patriarcal del tirano Nicolau Ceaucescu y su esposa, la bienamada Helena.

En la foto que aparece en el primer libro que publicó en francés en 1988, en una editorial marginal, Herta Müller aparece con pinta algo punk, corte rebelde de pelo y la vestimenta típica de los jóvenes que detrás de la Cortina de hierro trataban ya de liberarse de décadas de propaganda oficial y pobreza : chaqueta y camisa de jean desleído, largos aretes de pacotilla, un suéter de poliestireno y la mirada de la muchacha pobre recién emigrada de 34 años incapaz de imaginar que dos décadas después ganaría el premio Nobel.

« El hombre es un gran faisán en la tierra » pasó totalmente inadvertido en Francia y es un milagro si en alguna librería de viejo de París, entre volúmenes empolvados, se encuentra un ejemplar. Es una novela corta divida en pequeños segmentos titulados y por medio de una prosa de frases cortas hace el fresco de un infeliz pueblo rumano donde muchos quieren huir hacia el oeste y escapar de la pobreza y el totalitarismo. Los personajes son arquetipos del margen : el ebanista, el molinero, el tendero, el cartero, el policía, el cura, el lechero, el cantinero y en medio de todos mujeres derruídas y muchachas jóvenes que tienen que dejarse manosear por hombres lascivos, entre ellos el cura o el funcionario, que a cambio de un acostón les entregan la partida de bautismo o un documento necesario para iniciar los trámites para el exilio. Nadie tiene un peso o un lei en este caso, todo es precario, la pobreza ronda en todas partes, el silencio es de rigor, la muerte y la enfermedad están presentes y los velorios ocurren bajo lluvias antediluvianas, mientras el ebanista cuadra el ataúd y clava la tapa con puntillas oxidadas.

En los años 70 muchos de los estudiantes europeos del este y el oeste de Europa íbamos en primavera y verano a trabajar a Suecia, que era un próspero emporio nórdico de modernidad, para ganar mucho dinero y sobrevivir después en los fríos meses siguientes, luego del tradicional regreso a clases en el otoño. En los restaurantes, oficinas, fábricas, cafés, residencias universitarias y discotecas suecas uno se cruzaba entonces con chicas venidas de los países del este dominados por la Unión Soviética, muy parecidas a la de la foto de Herta Müller, en esta típica edición modesta apta para animar nuevos autores promisorios. Rumanas, polacas, alemanas del este y yugoeslavas compartían con los latinoamericanos en el delirio del verano sueco. Me impresionaba esa avidez de las chicas del este, algunas cultas y muy interesantes, por perfumarse de manera exagerada e ir de compras para gozar por fin de todos esos abalorios a los que se tenía acceso con abundancia en los países del oeste capitalista, después de tres décadas de progreso ininterrumpido tras el fin de la guerra y el New Deal.

En los restaurantes u oficinas donde trabajábamos o en las fiestas desbordadas de alcohol y sexo de los fines de semana, cuando el día duraba casi 24 horas, aprendimos a conocer a estas chicas de otro mundo desconocido para nosotros, Europa del Este, mucho antes de que cayera el muro de Berlin y con esa caída el Imperio Soviético y sus verdades admitidas, himnos y patriarcas.

Ahora la academia sueca, para celebrar los 20 años de la caída del Muro de Berlín, ha rescatado a esta autora de 56 años, perteneciente a la minoría alemana marginada de Rumania, que en 20 años se convirtió en Berlín en notable autora de la misma lengua de Mann, Böll y Grass y de tantos otros autores extraordinarios como Joseph Roth, Elias Canetti y Hermann Broch, todos ellos verdaderos ejemplos de lo que debe ser la literatura: algo que surge desde el fondo del corazón y no del marketing y la ambición competitiva de un Occidente neoliberal, arribista, codicioso y podrido.

Fue enternecedor ver a esta mujer decir con ternura que nunca creyó en la posibilidad de obtener el premio y que aunque sabía que era cierto, todavia la noticia no subía a su cabeza. Müller no tiene nada que ver con estos autores latinoamericanos que pasan sus vidas medrando en las esferas del poder y parecen estrellas maquilladas de cine como Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa, y sus jóvenes discípulos, encorvados todos por tantos doctorados honoris causa y por premios y honores venales conseguidos por las multinacionales de turno como pretextos para vender nuevos best sellers.

Hasta hace poco nadie la conocía en el mundo, pero su obra existía y era el grito de dolor de una infancia, una adolescencia y una juventud vividas bajo la dictadura totalitaria de Ceaucescu, el tirano que cayó y fue ejecutado en medio de una asonada que todo el mundo siguió por televisión. Al mirar su foto en esta edición confidencial que tengo en mis manos, celebro el Nobel para un escritor auténtico, pues la verdadera literatura del mundo está en la voz de los autores desconocidos de las provincias o los barrios marginados de las capitales, aquellos que viven sus vidas lejos de las esferas de poder y las zalamerías de la corrupción y el arribismo mafioso y para quienes vivir y escribir es ya un gran premio, tan extraordinario como el Nobel”.

Comentario sobre el Premio Nobel de Literatura

October 18, 2009 at 8:14 am

Leo en la última edición de la revista Qué leer un sensacional artículo sobre el Premio Nobel de Literatura, que dice así:

“Desde hace siglo y pico, la máxima consagración de un escritor vivo es que le otorguen el Premio Nobel: una medalla de oro con la imagen del inventor de la dinamita, algo más de un millón de euros y la edición de sus obras asegurada hasta en países en los que jamás se editó o, si se editó, apenas vendió unos cientos de ejemplares. Un escritor prácticamente desconocido salta de pronto a la palestra de las letras mundiales y se convierte en un clásico, su nombre inscrito en letras de oro en el frontispicio del parnasillo mundial.

(…) Examinemos la lista de los Premios Nobel de habla hispana: los españoles José Echegaray (1904), Jacinto Benavente (1922), Juan Ramón Jiménez (1954), Vicente Aleixandre (1977) y Camilo José Cela (1989); los chilenos Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971); el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1967); el colombiano Gabriel García Márquez (1982); y el mexicano Octavio Paz (1990).  A Echegaray no lo conoce nadie, ni siquiera de nombre; las obras de Benavente hace tiempo que no se representan; a los poetas los leen otros poetas (pocos, no nos engañemos); a Cela lo han metido en el cementerio de los ilustres y tampoco cuenta con muchos lectores fuera de los programas de estudios universitarios.

(…) La lista de omisiones del Nobel es más notable que la de los aciertos: James Joyce, Marcel Proust, Ezra Pound, Franz Kafka, Graham Greene… En algunos casos, lo admito, porque no fueron nada conocidos en su tiempo y su celebridad es posterior.

En cualquier caso, la anual concesión del Nobel de Literatura, con su repercusión mediática, sirve para recordar la existencia de la literatura en países como el nuestro, donde casi la mitad de la población no lee. Bienvenido sea el nuevo Nobel a las librerías y a los telediarios”.

Herta Muller, Premio Nobel de Literatura 2009

October 12, 2009 at 8:51 am

Como ya sabréis casi todos, el jueves pasado se le otorgó el Premio Nobel 2009 a Herta Muller, la escritora rumano-alemana nacida en Banat. Para mi sorpresa, a nivel de la prensa rumana no se le concede mucha importancia, a pesar de tratarse de una escritora nacida en Rumania. De su extensa bibiliografia, que alcanza en la actualidad la quincena de obras, tan sólo las dos primeras han sido publicadas en Rumania, y en versiones censuradas, antes de que la escritora y su marido abandonasen Rumania en dirección a Alemania, donde viven desde entonces. En cuanto lea algo de esta escritora lo comentaré en el blog.

“La Colmena” (”Stupul”) de Camilo José Cela

July 4, 2009 at 9:24 am

Nuestros vecinos de Observator Cultural han vuelto a hacer una reseña de un libro español, y como siempre, lo hacen de una manera interesante a la vez que bien documentada. En este caso, Luminita Marcu comenta La Colmena, la obra más conocida de Camilo José Cela, escritor español que ha recibido el Premio Nobel de Literatura en 1989.

Link: http://www.observatorcultural.ro/index.html/articles%7Cdetails?articleID=22049

La versión rumana de la obra la ha editado Polirom, mientras que en Libraria Trasto tenemos disponible la versión en español.

Cela acusado de plagio

April 21, 2009 at 7:53 pm

Camilo José Cela, uno de los escritores contemporáneos más importantes de España, galardoneado con el Premio Nobel de Literatura, ha sido acusado de plagio en su novela La Cruz de San Andrés, escrita en 1994.  La acusación proviene de María del Carmen Formoso, la autora de la obra Carmen, Carmela, Carmiña (fluorescencia), de la que habría copiado el escritor gallego.  La querella se presentó hace más de diez años y fue archivada dos veces, aunque esta vez sí podría prosperar. Como parte defensora está la Editorial Planeta, que no sólo posee los derechos de la obra, sino que además le otorgó el prestigioso Premio Planeta a Cela por esta obra en 1994.

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